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No sé muy bien cómo arrancar este post pero vamos allá. Seguro que no pero así en plan retórico: ¿Soy yo, o la degradación de valores que vivimos se está acelerando? Es que me parece increíble. Veamos, así en general, ¿somos tan cortos de miras, egoístas o (por simplificar) colectivamente gilipollas como para aceptar ciertas actitudes y prácticas como pasables sin que se nos caigan los anillos, ni siquiera el más mínimo atisbo de sorpresa o indignación? Algunos ejemplos:

  • Alguien nos dice que quiere escatimar a un seguro o directamente defraudar a hacienda
  • Alguien tira un papel al suelo, o deja que su perro se cague en la acera y ahí la deja, o se va a la playa a celebrar San Juan y deja una montaña de basura de proporciones colosales
  • Una clase política que se dedica a pegarle fuego a lo que hace el gobierno anterior y que en general no son capaces de ponerse de acuerdo y ver más allá de sus cuatro años ni tan siquiera en temas tan básicos como la educación
  • Unos deportistas millonarios que sin ninguna vergüenza se declaran contribuyentes de paraísos fiscales y a la vez abanderados del país en competiciones internacionales, aclamados por las masas como si nada
  • Unos medios de comunicación o bien idiotizantes o bien directamente al servicio de otros poderes políticos y económicos
  • Unos dirigentes de banca que sin ninguna vergüenza se autoasignan verdaderas fortunas mientras arruinan a familias para toda la vida, enterrados en deudas de las que no asumen la más mínima responsabilidad
  • Unos artistas que en lugar de preocuparse por crear y ver lo que les rodea se creen la canción de la industria que los creó, buscando criminales donde solo hay ciudadanos de su tiempo
  • Personas que prefieren estar en paro a aceptar un trabajo, o incluso que trabajan en negro mientras cobran a la vez las ayudas
  • Personas que se enriquecen explotando a honrados trabajadores del campo o la hostelería o la construcción, especulando y amenazando con total impunidad con algo tan básico como un trabajo digno

Y seguro que la lista podría seguir y seguir. A mí me educaron de tal forma que todo esto que cuento me da vergüenza ajena. No soy capaz de concebir que se pueda ver la mayoría de estas cosas (algunas grandes y otras pequeñas ya lo sé) como si fueran aceptables, como si no se pudiera hacer nada para que no ocurrieran.

Yo no soy creyente, pero acepto haber crecido digamos en unos valores cristianos, y tengo más o menos claro lo que está bien y lo que está mal bajo esos valores, aunque a veces como cualquier hijo de vecino pueda caer en contradicciones y dudas. ¿Algo de lo que he puesto ahí arriba está bien usando esos criterios? ¿Somos capaces como sociedad de aceptar todo esto y dejar que la lista crezca y crezca? ¿Hasta cuándo? Parece que vamos hacia un mundo ultraindividualista, donde será tan difícil vivir (con un mínimo de cordura) que cada uno solo podrá preocuparse por sí mismo y por nada más: ni por tus amigos, ni por tus familiares, ni por tus vecinos, ni por el medio ambiente, no digamos ya nuestra descendencia o aquellos que viven lejos de nosotros.

No sé, es como si esa famosa frase de filosofía de garrafón que dice «el mundo no es un regalo de nuestros padres, es un préstamo de nuestros hijos» nos la pasáramos por el forro de los cojones y directamente pensáramos ¡que le den a todo!.


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